|
PASTOR JESUS MEDINA
Desde el mismo día que el
Señor transformó su vida un 7 de Octubre 1987, sacándolo de los vicios y
pecados más bajos, ha dedicado su vida a servirle y a honrar al
que lo amó tanto como para entregar Su propia vida por él, esto es al
Señor Jesús.
Se casó en el 1993 con Mª
Luz, concediéndoles el Señor la Bendición de tener dos hijos
preciosos Ismael y Natán.
Realizó sus estudios en
EBE y en INSTE. Un hombre con una revelación de Dios y de Su
Palabra, con una manera sencilla, humana y transparente de
compartirla, donde el poder de Dios se manifiesta en las vidas de los
que oyen la Palabra de Dios.
Para él su gran preocupación después de
las almas que se pierden, es que la congregación vea en él a un
amigo antes que un pastor, y su gran reto a sido ser un buen
discípulo antes que un buen líder, eso es lo que enseña a la Iglesia,
porque no hay
buen líder sino no es primero un buen discípulo.
 |
PASTORA Mª LUZ
HORRILLO

Quien
se distingue por la fe y la sencillez de su corazón, es una mujer que
camina en la Presencia del Espíritu Santo y es usada poderosamente por
el Señor en Intercesión.
Sus mensajes se
caracterizan por tener una revelación muy aguda de la Palabra y por la
manera genuina y amena que usa al compartirlo.
Recibió al Señor muy
jovencita, y desde entonces, ha permanecido en sus caminos,
sirviéndole constantemente donde había la oportunidad de hacerlo. Creció
en un hogar de cinco hermanos.
Conoció al hombre con
quien compartiría el resto de su vida, Jesús Medina, por quién oró a
Dios.
Desde entonces, en su
noviazgo y luego en su matrimonio, sirvieron al Señor.
Se casó a los 26 años y
tiene dos preciosos hijos, Ismael y Natán, quienes junto a sus padres
sirven y comparten acerca de la Palabra de Dios; aún siendo ellos tan
jóvenes con sus amigos.
Cuando vino el llamado que
el Señor tenía para sus vidas, ambos le obedecieron de inmediato,
y fue así como iniciaron bajo la unción de Espíritu Santo el
pastoreado en la Iglesia Evangélica
“Dios Te Ama”.
Desde el inicio, apoyó incondicionalmente a su esposo de una
manera activa en el ministerio, y estuvo con él aún cuando dejó a un
lado su actividad laborar para dedicarse a la obra a tiempo
completo pastoreando la Iglesia.
Ella dice que el único
deseo de su corazón ha sido servirlo a Él en agradecimiento por el
perdón de los pecados y la fortaleza que tanto le ha ayudado en su vida.
Está consciente que Dios
ha bendecido su vida y le ha honrado como mujer y madre,
regalándole como esposo un hombre que ha sido muy cariñoso, atento,
proveedor, paciente y unos hijos que aman al Señor.
|